En el Liceo Alberto Hurtado, en Quinta Normal, formamos estudiantes desde séptimo básico a cuarto medio en un ambiente seguro, cercano y con altas expectativas para su desarrollo académico y personal.
Promovemos una educación integral con infraestructura de primer nivel, formación valórica, experiencias de aprendizaje innovadoras y múltiples oportunidades para que cada estudiante descubra su potencial y construya su proyecto de vida.
Equipo directivo

Carolina Silva
Directora
Gemma Arriagada
Coordinadora Pedagógica
Carla Prenafeta
Coordinadora Pedagógica
Verónica Uzcátegui
Coordinadora Formación
Nicole Olmedo
Coordinadora PIE
Mauricio Olivares
Administrador Financiero
Daniela Atenas
Administradora Pedagógica
¿Por qué elegir nuestros colegios?
Ambiente seguro y acogedor
Programa Valores y sello católico
Destacados Puntajes SIMCE
Apoyo a las familias
Gratuitos y de excelencia
Infraestructura de primer nivel


Sello católico
Actividades Pastorales
Misas y Confirmaciones
Encuentros con Cristo
Callejeros de la Fe
Talleres y actividades interescolares
Al ser parte de la Red de Colegios CEAS, los estudiantes participan en actividades interescolares que enriquecen su experiencia educativa, como encuentros deportivos, concursos artísticos, literarios y mucho más, fortaleciendo sus talentos y expandiendo sus horizontes.

Nuestra Historia
El Liceo Alberto Hurtado fue fundado en 1960 por la congregación de los Hermanos de la Inmaculada Concepción. En un comienzo acogió niños y niñas de escasos recursos desde Pre-Kínder a 4° medio en un sistema de doble jornada. En 1992 se incorporó a la Red de Colegios CEAS.
A partir de 2013, el colegio adecuó su programa de estudios a los niveles 7° básico a 4° medio. Los cursos de prebásica y básica se trasladaron al colegio Sagrada Familia, ubicado al frente. Así, en alianza, ambos colegios ofrecen educación desde Pre-Kínder a 4°medio.
Con más de 50 años, el Liceo Alberto Hurtado entrega una educación científica humanista formando ciudadanos de excelencia, con un gran espíritu solidario, provistos de una fuerte carga valórica y cristiana inspirada en el patrono San Alberto Hurtado.